viernes, 14 de julio de 2017

TORTILLA DE CALABACÍN

Este plato está cocinado con una base de huevos y pertenece a los platos de la cocina tradicional. Por regla general se consume, principalmente, durante todo el año, y se suele servir a los comensales como primer plato.

Esta es una receta muy sencilla y ligera, idónea para cenar o hacer una comida suave. También es una buena forma para sorprender a tus invitados con una tortilla diferente.

Ingredientes:
2 calabacines
2 cebolletas medianas
1 diente de ajo
6 huevos
aceite de oliva virgen extra
perejil
sal
pimienta negra molida

Elaboración:
Lavar bien los calabacines, sin pelar, y cortar en cuadraditos pequeños (como de 1 cm).

Picar finamente el ajo, las cebolletas y el perejil.

Calentamos un poco de aceite de oliva en una sartén. Rehogamos la cebolleta y el ajo. Cuando la cebolleta esté transparente echamos el calabacín picado y el perejil. Pochamos el conjunto a fuego lento entre 15 ó 20 minutos hasta que se reblandezca el calabacín.

Sacar los calabacines, escurrir el aceite y reservar.

Batir los huevos y añadirles los calabacines. Salpimentar al gusto y dejar reposar unos minutos.

Echar en la misma sartén en la que se han elaborado los calabacines, la mezcla del huevo.

Darle a la tortilla la forma deseada y hacerla poco a poco por todos lados.

Podemos servir con unos tomates aliñados.

Buen provecho.

miércoles, 12 de julio de 2017

COSTILLAS DE CERDO ADOBADAS AL HORNO

Estas costillas adobadas al horno son muy fáciles de hacer y quedan de rechupete. Sólo hay que adobar un poco la carne y dejar que el horno haga el resto.
Normalmente llevan un acompañamiento de patatas que se hacen también al horno a la vez que las costillas, pero yo en esta ocasión, con los calores que hacen por estas tierras jiennenses, las voy a acompañar con una ensalada fresquita.
Si las quieres acompañar con patatas, al final de la receta te ofrezco varias sugerencias.
Dependiendo de la ocasión y del momento, podrás comerlas utilizando cuchillo y tenedor o pringarte hasta los codos y comerlas con los dedos, con su respectivo “rechupeteo”.
Seguro que te van a encantar.

Ingredientes:
1 kg de costillas de cerdo en 2 piezas
4 dientes de ajo
1 cucharadita de pimentón dulce de La Vera
1 cucharadita de orégano
1/2 cucharadita de pimienta negra molida
sal
100 ml de aceite de oliva virgen extra
100 ml de vino blanco

Elaboración:
En primer lugar prepara el adobo. Para ello, tritura los ajos pelados en un mortero y después añade el pimentón, el orégano, la pimienta, la sal, el aceite y el vino. Remueve para que se mezclen bien todos los ingredientes.

Con toda esta mezcla, pincela las costillas por toda su superficie y deja adobar durante unas dos horas en el frigorífico, bien tapado con film transparente o de lo contrario se nos impregnará todo el frigorífico con este olor. También puedes hacerlo la noche anterior y así tomará aún más los sabores.

Quita la bandeja del horno ya que no la vas a utilizar (deja solo la parrilla) y precalienta el horno a 200º durante 10 minutos.

Pon las costillas con su adobo en una fuente de horno (de vidrio, de cerámica, de barro…) y hornea durante media hora a 180º. Calor arriba y abajo.

Pasado este tiempo, dale la vuelta a la carne y vuelve a hornear otra media hora, hasta que las costillas queden doradas.

El tiempo de horneado es aproximado; depende de cada horno y del grosor de las costillas.

Como ocurre con cualquier asado al horno, no puedes meter en el horno y dejar abandonado hasta que se cumpla el tiempo previsto; hay que vigilar el cambio de color y el caldo. Si se resecaran demasiado, añade un poco de agua para que no se queme la salsa.

Sirve inmediatamente, salseando con el jugo que dejan.

Buen provecho.

Sugerencias:
Si quieres acompañar con patatas (preferiblemente en otra época del año), vas a necesitar 3 patatas medianas que podrás hacer de este modo:
- Cocer las patatas enteras y bien lavadas -con piel- unos 15 minutos. No deben quedar muy tiernas, porque se van a terminar de hacer en el horno. Sacar de la cocción y dividir en gajos (6-8 gajos de cada patata). El momento de incorporarlas a la bandeja del horno es a la media hora de horneado de las costillas, cuando le damos la vuelta transcurrido ese tiempo. Regarlas con el jugo de la cocción.
- También podemos ponerlas en crudo desde el primer momento de cocción de las costillas, pelándolas, lavándolas bien y troceándolas como cuando hacemos un guiso. Cuando haya pasado media hora y le demos la vuelta a las costillas aprovechamos para regarlas con el jugo del adobo que en ese momento haya en la fuente de horno.
- Por último, mientras elaboramos nuestras costillas al horno, podemos hacer unas Patatas a lo pobre como acompañamiento. Seguro que será un magnífico acompañamiento.

sábado, 1 de julio de 2017

SALPICÓN DE MARISCO


Un plato sano y fresquito para estos días de calor. Podemos servir como entrante, se puede convertir en una perfecta cena ligera o, en ocasiones, como una estupenda tapa. Lo podemos preparar en la víspera y, sin duda, ganará en sabor. Podéis añadir o suprimir ingredientes. Yo os propongo la combinación que más nos gusta en casa.

Ingredientes: (para 4 personas)
2 patas de pulpo cocido
200 gr de langostinos cocidos
200 gr de mejillones cocidos y sin concha
6 palitos de cangrejo (surimi)
1/2 cebolleta tierna
1/2 pimiento verde
1/4 pimiento rojo
6 tomatitos cherry pequeños
1/2 pepino pequeño
aceitunas verdes y/o negras sin hueso
aceite de oliva virgen extra
vinagre
sal

Elaboración:
Pelamos los langostinos y cortamos en trozos de bocado. Cortamos el pulpo en rodajas. Troceamos los palitos de cangrejo. Reservamos.

Limpiamos los mejillones y los abrimos al vapor. Quitamos la concha y reservamos. También podemos reservar el caldo de cocción para añadir a un arroz o paella.

Para preparar las verduras, picamos en trozos menuditos la cebolleta, el pimiento rojo y el verde. El pepino, en trozos algo más grandes. Los tomatitos, si son pequeñitos, por la mitad; si son más grandecillos, en cuartos.

Ponemos todos estos ingredientes en un bol, junto con las aceitunas negras o verdes, o mezcla de ambas.

Preparamos ahora la vinagreta: ponemos aceite, vinagre y sal y batimos bien con ayuda de un tenedor hasta que la salsa ligue. En general, pondremos el doble de aceite que de vinagre.

Regamos con la vinagreta el bol con todos los ingredientes. Le damos unas vueltas, tapamos con film transparente y dejamos reposar unas horas en el frigorífico para que coja más sabor.

Servimos bien frío.

Buen provecho.

viernes, 10 de marzo de 2017

ENSALADA DE CABALLA Y PIMIENTOS ROJOS ASADOS

Cada vez que hacemos en casa esta ensalada, los buenos recuerdos y sabores de las comidas de mi madre me inundan la memoria y se me ponen los pelos de punta de la emoción. Siempre voy a recordar con muchísimo cariño las fiambreras con esta ensalada, que preparaba para llevar a la jornada de la aceituna y mojar con un buen pan rústico al calor de una hoguera de palos y ramas de olivo.

Ingredientes:
2 latas de caballa en aceite de oliva virgen extra (en su defecto, 2 latas de atún)
1 kg de pimientos rojos asados previamente en el horno
2 dientes de ajo
2 cucharadas de orégano
1 cucharadita de comino en grano
aceite de oliva virgen extra (lo más importante del plato)
vinagre de vino
1 huevo duro
sal

Elaboración:
Retiramos la piel de los pimientos asados y limpiamos bien todas las semillas. Los apartamos en un cuenco y con ayuda de unas tijeras o un cuchillo los cortamos para dejarlos bien picados. El proceso es siempre manual, pues si lo hacemos con una picadora el pimiento perdería la mayor parte de los jugos, y no queremos que eso ocurra.

Agregamos las caballas (o el atún), la clara del huevo cocido y volvemos a picar finamente hasta que nos quede todo el conjunto integrado. Le ponemos el vinagre (al gusto) y mezclamos bien.

Preparamos en el mortero un majado con el comino, el orégano, el ajo, la yema del huevo y la sal y le añadimos un buen chorreón de aceite de oliva virgen extra, movemos bien y agregamos a la ensalada. Podemos añadirle más aceite, pues el secreto es usar un aceite de oliva virgen extra de calidad.

Se recomienda servir a temperatura natural, y reposada para que el aceite se "asiente" en el plato e integre bien los sabores. Normalmente se prepara para comer de un día a otro, y si hacéis la prueba os daréis cuenta de cómo mejora. Y como no, la mejor opción es mojar con un buen pan.

¡Deliciosa!

Buen provecho.